El penúltimo equipo que ha obtenido el billete para el Mundial de Clubes, posible rival azulgrana en semis, tiene tres conocidos brasileños en nómina
El conjunto chino ha levantado las últimas cinco Superligas de su país y luchará por convertirse en el mejor equipo del mundo por segunda vez
Se conocen ya a seis de los siete participantes en el Mundial de Clubes. A FC Barcelona, River Plate (Argentina), Club América (México), Mazembe (RD Congo) y Auckland City (Nueva Zelanda) se añadió el sábado el campeón de la Champions asiática, el Guangzhou Evergrande.
El conjunto chino no es un equipo cualquiera, sino que tiene en nómina a jugadores de reputación mundial como Robinho y Paulinho y cuenta con un histórico en el banquillo, Luiz Felipe Scolari. Si el Guangzhou supera al Club América en los cuartos se enfrentaría al Barça en las semifinales.
Hegemónico en China
Hace años que el equipo de la provincia de Guangdong manda en su país. Ha ganado las cinco últimas Superligas chinas y este año ha reunido a siete de sus jugadores en el once ideal de la competición. Entre ellos, el mejor de todos, el brasileño Ricardo Goulart, segundo máximo goleador con 19 dianas.
Levantar la quinta Superliga china no ha sido tan fácil como puede parecer. En junio, cuando el equipo compartía liderato con otros dos equipos, es cuando Scolari tomó las riendas del equipo, sustituyendo en el cargo a Fabio Cannavaro. Semanas más tarde, con la Liga ya en su ecuador, llegaron Robinho y Paulinho, que han contribuido al éxito final del Guangzhou, ganador de Superliga y Champions asiática en un 2015 inolvidable para ellos.
Convertirse en el mejor equipo del continente tampoco fue una tarea sencilla. Tuvo que deshacerse del Gamba Osaka en una igualada eliminatoria de semifinales (2-1 y 0-0) y del Al-Ahli de los Emiratos Árabes en una final decidida con un único gol (0-0 y 1-0).
Su segunda Champions le permitirá participar de nuevo en un Mundial de Clubes. En 2013 se estrenó con una cuarta posición y el reto, ahora, es superar esa clasificación. Caras conocidas no le faltan.



