El exjugador azulgrana volvió al Camp Nou como capitán de la Roma y se llevó el cariño de su antigua afición y del Club
La celebración del 50º Trofeo Joan Gamper tenía muchos alicientes. Ver por primera vez el nuevo Barça 2015/16 en el Camp Nou era el principal, pero había otros más nostálgicos, como el retorno a Barcelona de Seydou Keita. El maliense volvía al Camp Nou con la camiseta de la Roma, y lo hacía con el brazalete de capitán. Un ejemplo más del carácter que el exazulgrana siempre ha mostrado sobre el terreno de juego, al igual que lo hizo con la camiseta del Barça.
Como azulgrana, Keita disputó un total de 188 partidos y marcó 22 goles en las cuatro temporadas en las que jugó en el Camp Nou (2008-2012), procedente del Sevilla. Además, lo ganó todo bajo las órdenes de Pep Guardiola, y fue protagonista del primer triplete y de todos los títulos que vinieron después. Estas cifras, además, fueron acompañadas de un carisma especial. El maliense se convirtió en un jugador muy querido por su compromiso con el equipo y con el Club. Todos estos recuerdos volvieron al Camp Nou este miércoles con la visita de la Roma por el Trofeo Joan Gamper.
El exazulgrana salió como titular, con el brazalete de capitán (con Totti en el banquillo), y fue sustituido en el minuto 55. En ese momento el Camp Nou reconoció, en forma de ovación, su trayectoria y su compromiso con el FC Barcelona. Una vez terminado el partido, Keita recibió otro reconocimiento. En este caso, de parte del Club. El presidente Josep Maria Bartomeu y el vicepresidente deportivo, Jordi Mestre, hicieron entrega de una placa de recuerdo al maliense en agradecimiento por sus años en la Entidad.



